John Whitmore, nos ayuda a saber si perseguimos el Objetivo Apropiado.
Si fijamos objetivos, deberíamos distinguir entre los objetivos finales y los de ejecución. Un objetivo final podría ser: "Quiero correr un maratón"; un objetivo de ejecución sería el que nos ayuda a alcanzar el objetivo, por ejemplo: "Haré footing durante treinta minutos cada mañana".
Anota tu objetivo en un papel y comprueba, paso a paso, si guarda relación con los catorce requisitos del modelo.
Si un objetivo es inalcanzable, no se puede hacer nada, y si no supone un reto no nos motivará. Si los catorce pasas nos resultan demasiado complicados, hay que recordar la siguiente regla básica a la hora de fiar objetivos:
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| Pinche Fotografía para Ampliar |
KISS - Keep It Simple, Stupid! (Simplifica las cosas, estúpido)

